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Educación: el gran reto de las nuevas autoridades

La huelga de maestros ha puesto a la educación como tema central de la agenda política. En este sentido, se presenta a continuación un análisis del sector con el fin de conocer su situación y los retos que aún quedan por delante.

María Balarín (2016) explica con claridad la que considero una de las variables que originan o acrecientan el problema de la educación en el Perú: la privatización ‘por defecto’; es decir, la proliferación de la oferta privada ante la pasividad del Estado para dar respuesta a una demanda creciente. Esta situación ha generado la expansión de las denominadas “escuelas privadas de bajo costo” (LFPS -Low-Fee Private Schools), alentadas durante el gobierno de Alberto Fujimori, a través del D.L. 882 “Ley de promoción de la inversión en la educación”(1997).

De acuerdo a la UNESCO, la matrícula escolar pública tuvo un importante descenso, tanto a nivel primario como secundario. Así, en 2000, la matrícula escolar en instituciones públicas de nivel primario representaba el 86.99% del total, pasando al 72,63% en 2015. Algo similar sucede a nivel secundario, pasando del 83.18% al 70.07% en el mismo período. ¿Son estos datos suficientes para hablar de una privatización por defecto? Para reforzar la hipótesis, comparamos los datos con Ecuador y Bolivia: (VER CUADROS 1, 2, 3)

Educación: el gran reto de las nuevas autoridades  - Cuadro 6
Educación: el gran reto de las nuevas autoridades  - Cuadro 5
Educación: el gran reto de las nuevas autoridades  - Cuadro 4

Como se observa, la tendencia a que la matrícula escolar privada absorba la demanda tiene un quiebre en Ecuador, a partir del primer gobierno de Rafael Correa. Bolivia ha logrado resistir esta tendencia. En Perú este proceso es bastante evidente.

El incentivo para el sector privado parece entonces que dio sus frutos. Ello nos lleva a formularnos algunas preguntas, ¿esta nueva composición ha mejorado la calidad de la educación? Analizaremos como proxy los resultados de las pruebas estandarizadas PISA de la OECD y las LLECE de la UNESCO.

Los resultados presentados por el MINEDU respecto a PISA 2015 muestran que en Ciencia los alumnos de las escuelas no estatales obtienen 53 puntos más, en promedio, que aquellos que provienen de las estatales. Sin embargo, controlando la variable socioeconómica, esta diferencia desaparece, no siendo significativa. En Matemáticas y Lectura las tendencias son similares a las presentadas en Ciencia. Sin embargo, existe una correlación positiva entre la media de los resultados y el nivel socioeconómico del estudiante. De acuerdo con la Oficina de Medición de la Calidad de los Aprendizajes (UMC), la media en Ciencia para los estudiantes de NSE muy bajo fue de poco más de 350 puntos, mientras que para los de NSE alto sobrepasó los 440. Esto quiere decir que las inequidades no se encontrarían al nivel de las instituciones educativas, sino en los NSE del alumnado. Entonces ¿la calidad es la misma entre educación pública y privada? Para los NSE más bajos sí, las LFPS tenderían a ser de similar calidad. Este hallazgo es preocupante dado que las familias de menores ingresos estarían condenadas a dos opciones que son poco deseadas.

Pese a lo señalado, en los últimos años se han realizado algunos esfuerzos, sobre todo en materia económica. Vegas y Coffin (2015), analizando los resultados PISA 2012, concluyen que un gasto per cápita de USD 8.000 en Paridad del Poder Adquisitivo – PPA (USD 4.000 a precios actuales – PA) podría considerarse el “nivel óptimo” de inversión, ya que por encima del mismo deja de tener un impacto significativo sobre el rendimiento escolar. En el Perú, la inversión pública (primaria y secundaria) es de aproximadamente USD 2.350PPA (USD 1.200); es decir, estaríamos invirtiendo aproximadamente un cuarto del “nivel óptimo”. Si tomamos en cuenta que la matrícula de la Educación Básica Regular – EBR (primaria y secundaria), en 2015, fue de 4´430,765 alumnos/as, el gasto total debiera bordear los USD 35 mil millones en PPA (USD 17.500 millones), lo que representaría cerca del 9% del PBI (USD 393 mil millones en PPA. (VER CUADRO 4)

Educación: el gran reto de las nuevas autoridades  - Cuadro 3

De acuerdo a los datos aportados por la Unidad de Estadística Educativa del MINEDU, el monto invertido en primaria y secundaria, en 2015, fue de S/. 14 mil millones (factor de conversión de moneda nacional a USD PPA de 1,5), lo que equivale al 26% del monto recomendado. La situación es más compleja, si advertimos que el presupuesto para educación en 2015 fue de algo más de S/. 22 mil millones, y representaba el 18.8% del presupuesto total. En la misma lógica, el presupuesto para la EBR pública (primaria y secundaria) debería representar el 45% del total del presupuesto. Esto es, entonces, inviable en el corto plazo, con los niveles de presupuesto actual, si tomamos en cuenta, además, que en los datos presentados no se estaría contabilizando aún el gasto en educación inicial, alternativa y terciaria, además de las necesidades en infraestructura. Aunque el gasto educativo como porcentaje del PBI no correlaciona con la calidad educativa, sí es una proxy del esfuerzo que el gobierno realiza en el sector; en este sentido, el Perú invirtió el 3.9% (2015).

Tomando en cuenta la necesidad de monitorear entonces la inversión per cápita del Estado a la educación pública:¿Cómo ha evolucionado la misma en Perú? ¿En relación a países vecinos? (VER CUADRO 5)

Educación: el gran reto de las nuevas autoridades  - Cuadro 2

El gráfico nos muestra un aumento en la inversión por alumno en Perú de 333%. Es importante notar el quiebre presupuestal en la última década. Ecuador registra un incremento de 289% y Bolivia, de 253%. Nada mal. Analicemos los datos un poco más en profundidad, descomponiéndolos en sus variables: inversión pública y el número de matrícula en instituciones educativas públicas. Dado que líneas arriba se presentó un análisis de los niveles de matriculación, miremos ahora la inversión nominal: (VER CUADRO 6)

Educación: el gran reto de las nuevas autoridades  - Cuadro 1

Si nos basamos en el incremento porcentual, el mayor aumento lo registra Ecuador con un 390.51%, seguido de Bolivia con un 281.99%, y Perú con 256.91%. Aunque el incremento es algo menor a sus pares, el aumento de los niveles de inversión es destacable, lo que podría sugerir un posible cambio en la tendencia del Estado frente al sector.

¿Los mayores niveles de inversión se han reflejado en los resultados de las evaluaciones? Para ello, analicemos lo datos de la LLECE, dado que Ecuador también ha sido evaluado en los dos últimos exámenes (SERCE y TERCE). Bolivia recién participaría de la próxima medición en 2018. (VER CUADRO 7)

Educación: el gran reto de las nuevas autoridades  - Cuadro 7

Ambos países han tenido mejoras en los resultados en todas las materias; sin embargo, salvo en Matemática de 3ro., el avance de Ecuador ha sido más acelerado.

Es importante mencionar que la inversión, aunque correlaciona con los resultados en calidad, no es la única variable a tener en cuenta. La eficiencia en el uso de los recursos tiende a reducir los montos necesarios. En este sentido, vemos el ejemplo de Vietnam (Ver el gráfico con los resultados PISA 2012), con una inversión menor a la de Perú, obtuvo 511 puntos, 143 por encima nuestro.

Finalmente, tomando en cuenta el gasto per cápita en Ecuadory Perú, y los puntajes obtenidos en el LLECE, vemos que los costos en USD por punto adicional obtenido entre el SERCE y el TERCE son: (CUADRO 8).

Educación: el gran reto de las nuevas autoridades  - Cuadro 8

Con estos resultados, podríamos inferir que la inversión educativa estaría siendo utilizada de manera más eficiente en nuestro vecino del norte, lo que nos lleva a pensar en acciones destinadas a la capacitación constante de maestros, inversión en educación pre-primaria, innovación tecnológica, entre otras.

Publicado el 18 de septiembre de 2017 en Diario Uno

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